Due Diligence

¿Qué es un Due Diligence?

Tras un periodo de negociación entre el vendedor y el  comprador, si este muestra un interés real  y se ha formalizado la relación con una “Carta de intención”, en la que se indica en forma clara y precisa el propósito  de concretar el negocio, se abre un proceso denominado “Due Diligence” o “Debida Diligencia”, en virtud del cual el adquirente de una empresa realiza, con explícito consentimiento y asistencia del vendedor, una detallada investigación de diferentes áreas del negocio,  con el objeto de conocer  todos los elementos necesarios para soportar con mayor certeza la decisión por tomar.

¿Qué comprende?

Esta actividad comprende los siguientes aspectos:

1.- Contabilidad y Finanzas

2.- Mercado y aspectos comerciales

3.- Asuntos fiscales, laborables, legales y medioambientales

4.- Calidad de la gestión realizado por los propietarios

5.- Aspectos tecnológicos

6.- Infraestructura 

7.- Cualquier otro aspecto de interés

¿Qué se necesita para realizarlo?

Que el comprador y el vendedor determinen  ciertas reglas para su ejecución, en el menor tiempo posible, y sin que afecte la operación normal de la empresa.

Productos que se entregan

1.- Resumen ejecutivo

2.- Aspectos comerciales, industriales y tecnológicos

3.- Análisis de las cuentas de activos y pasivos

4.- Revisión de previsiones futuras

5.- Estructura humana de la organización

6.- Revisión fiscal, contable y legal

7.- Cualquier otro aspecto de interés